22 de octubre de 2013

DISCURSO DE LUIS A DECASO

FOTO GENTILIZA EL DIARIO
Tengo un inmenso orgullo en esta oportunidad de dirigirme a Uds. Por primera vez como presidente de esta entidad y manifestar la satisfacción que siento de poder llevar a cabo junto con nuestra comisión directiva y demás colaboradores  una nueva edición de nuestra querida y tradicional exposición ganadera, comercial e industrial.

Sobre todo en el año que nuestra entidad cumple, sus primeros 75 años de vida.
Exposición que seguiremos realizando a pesar de todos los escollos que se puedan presentar en nuestra actividad, ya sea de orden climático, político, económico o de cualquier índole. Nosotros, la gente de campo hemos demostrado que trabajamos y seguiremos trabajando duramente a pesar de los inconvenientes que se nos interpongan.
No debemos olvidar que en esta década, no podríamos haber tenido un mejor escenario en el comercio internacional. Bajísimas tasas de interés y altos precios de los productos del campo.
Una década donde el mundo nos ofreció oportunidades extraordinarias. Y erróneas políticas hicieron que las desaprovecháramos por completo.
Esa inexplicable política agropecuaria provocó que nos quedáramos sin vacas y sin mercados externos. En la década se perdieron 10 millones de cabezas de vacunos. De ostentar un lugar de privilegio en las exportaciones cárnicas del mundo, hoy descendimos a un triste undécimo lugar.
Con el trigo no nos fue mejor, por responsabilidad de este gobierno hoy estamos casi sin harina, el área sembrada retrocedió 110 años. Y llegó a ser la misma que en el año 1910 cuando todavía se araba a caballo.
A la pregunta si se puede revertir esta situación, la respuesta la conocemos muy bien.
Solo basta eliminar las trabas y dejar que los mercados funcionen normalmente, con reglas de juego claras. No podemos trabajar con semejante presión fiscal, con un impuesto tan distorsivo como las retenciones que ningún otro país del mundo tiene.
Queremos trabajar sin la nefasta intervención de los mercados, sin anacrónicos controles de precios, sin ridículas trabas y prohibiciones para exportar. Sin los eternos subsidios a sectores ineficientes y a los que más tienen. Sin incongruentes atrasos cambiarios, sin apropiarse de la renta de los productores agropecuarios.
El campo no necesita subsidios, prebendas ni privilegios. Con transparencia previsibilidad y reglas claras nos arreglamos.
El gobierno tiene que entender que la política de apropiarse de la renta agraria fracaso en todo el mundo. Quedarse con las utilidades del productor, apoderarse de lo que ganó con su riesgo, su capital y su trabajo, pone en riesgo la producción y atenta contra la mesa que tanto pretende preservar.
Seguiremos adelante como siempre, trabajando, produciendo, incorporando nuevas tecnologías para ser cada día más eficientes, invirtiendo, arriesgando, porque esta nueva generación de dirigentes se siente protagonista de un verdadero desafío. Ya que el mundo nos renueva la oportunidad.
Un párrafo aparte merece la situación de inseguridad que se vive en todo el territorio nacional.
 Situación que aún no llegó a nuestro querido Coronel  Pringles. En este punto acompañamos las gestiones de nuestra entidad madre CARBAP que tiene  agenda permanente en el tema seguridad.
Seguiremos apoyando a todos los legisladores en funciones y a los candidatos que representen o apoyen al campo, sin tener en cuenta a que partido pertenecen, queremos y necesitamos estar representados como sector en nuestra vida democrática.
Queremos agradecer a nuestro intendente, profesor Carlos Oreste y a equipo por toda la colaboración que ha prestado para la realización de esta exposición. Quiero que quede bien claro, sin el esfuerzo de todos los que de una u otra manera participan, esta fiesta del campo y la ciudad hubiera sido imposible de realizar.
No me quiero olvidar del esfuerzo que hacen los señores cabañeros y expositores para estar presentes en esta muestra.
Y para finalizar saludar a todas las familias en este día tan especial.